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"Erotismo y poesía: el primero es una metáfora de la sexualidad, la segunda una erotización del lenguaje."

— Octavio Paz

La primera vez

Todavía recuerdo la primera vez que nos vimos. Erá sábado, y faltaban 10 minutos para las diez.
Llevaba el pelo  revuelto, lacio y negro. Su boca, abierta de par en par, estaba anciosa por llenarse de palabras y sus ojos, que no se decidían cabalmente ni por el marrón ni por el gris, pero que ciertamente eran inmensos. Inmensos y hermosos, vale aclarar.

Miraba todo con recelo, como desconfiada del ambiente. Vestida de blanco, pulcra, limpia, virginal. Era una delicia y ella, sin saberlo, era mía.

Cuando la ví por primera vez no pude contener la sonrisa de estúpido que se me plasmó en el rostro. Fue inevitable, tenía que sonreirle. Recuerdo como, al posar mi mirada en la suya, recordé a otra mujer, quizás más bella que ella. Fue de esos pensamientos que duran segundos, pero que te persiguen por el resto de la vida, recurrentemente. Pensé en ella, en otra.

La recordé caminando, viéndola irse de espaldas, con su cabello ensortijado cayendo apasiblemente sobre sus espaldas, con esas caderas que llevaban un andar hipnótico, marcando con cada paso el tiempo del amor. Recordarla era inevitable, como la mayoría de los pensamientos. Es que en realidad esa noche que la ví irse caminando, con ese jean perfectamente amoldado a sus piernas, nunca pude dejar de pensarla. Ni después de 4 años, ni con esta belleza pidiéndome a gritos que la abrace.

Creo que fueron cinco segundos, hasta que una mano tocando mi mano me devolvió a la realidad.

-¿Cómo se llama la bebe? -dijo la enfermera.
-Preta... Preta María.
-¿La primera?
-Si, la primera. ¿Está bien que llore tanto?

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Me resulta grato comprobar

Me resulta grato comprobar que las casualidades no tienen lugar en tu literatura, no fueron casuales que aquellos primeros relatos que tanto me gustaron lo juzgara como buenos. Tampoco es casuala este. Sos un mentiroso, un especulador,un seductor, un farsante... sos un escritor.
Amigo,querido amigo, te cuento que estoy encerrado en la escritura de una novela y en la producción de un relato real, ambas empresas tienen las caracteristicas de parecerme infinitas, o quizás debo rendirme a mis limitaciones; ni los laberintos de Borges ni las escaleras de Kafka me pueden extraviar mas de lo que estoy.
Una cosa más antes de irme, dame una contraseña porque no puedo entrar con la mía. Desde la ciénaga de Girona, en España, te mando un abrazo hermano... espero que llegue con la misma fuerza con la que lo envío.
Blas Cire

Imagen de xonia_list

Este tambien resiste la doble

Este tambien resiste la doble lectura, interesante, con un final imprevisto que te hace exclamar, guau, me gusta, muy bueno, seguiré leyéndote, saludos Xonia

Imagen de jose

gracias xonia. esto es una de

gracias xonia.

esto es una de las primeras cosas que escribí cuando nació mi primer hija, si vale la anecdota.

siga leyendo que en milumia los textos sobran! (pero no están de más).

Imagen de El Chef de la Mesa del diablo pobre

También me gustó mucho. Ya no

También me gustó mucho. Ya no sé cómo adular tu escritura.

Ya dije lo de la cotidianeidad, lo de lo sorpresivo, lo del humor, (me gustan más los textos con una ironía más corrosiva, que en este no la hay).

Pero me gusta. Y es extraño, porque finalmente es un relato muy dulce y tierno. Pero me hace acordar (simplemente por el motivo del relato) a ·"Cartero", de Bukowski, cuando nace su hija, que Henry Chinaski (él mismo, protagonista) se acerca a Ana, su mujer, que yace en la camilla, una militante de la paz mundial, hippona, de la que él se reía por esto pero a la que además amaba, y se queda pensando y dice: "No sé si Ana va a cambiar el mundo, pero el mío ya empezó a mejorarlo"

Muy bueno José.

Imagen de jose

aprovecho a decirte esto: me

aprovecho a decirte esto: me volaste la cabeza con vos pensás.

creo que es un poema autobiográfico de nuestra generación. que digo nuestra, de cualquiera.

luego de leer vos pensás no hay nadie que pueda negarme que las ideas son colectivas. leer ese poema fue como leer algunos pensamientos que tengo cuando me acuesto, y hago números para ver como dominar el mundo.

obviamente, que tu texto se disfruta. pero debo confesar que al leerlo, me da al mismo tiempo miedo y una tranquilidad: estoy loco si, pero al menos no estoy solo.